Concepto
Esta prueba diagnóstica consiste en colocar al paciente en el centro de un campo magnético muy intenso y de una frecuencia específica, el cual es generado por un aparato donde se introduce al paciente. Gracias a la atracción magnética generada dentro de dicho aparato, se dirige los electrones de algunas sustancias corporales hacia la fuente del campo magnético formándose una imagen que permite representar la forma de los tejidos y órganos analizados.
Esta técnica no es invasiva, ni cruenta, ni tampoco genera radiaciones. Es muy útil en múltiples campos diagnósticos pues permite visualizar distintos tejidos y órganos del organismo.
Procedimiento
Primero se le pide al paciente que se acueste en una camilla que se introduce en un pequeño túnel, la cual queda en el centro del campo magnético del escáner. Se le pide que se tranquilice y que respire con normalidad, debiéndose mantener inmóvil dentro del aparato durante todo el tiempo que dure el procedimiento.
El técnico que realiza la prueba indicará a la persona como debe colocarse, y acompañará en todo momento al paciente, con quien podrá hablar durante la realización de la misma.
En algunos casos, puede emplearse sedación o anestesia general para mantener al paciente quieto, lo cual es especialmente utilizado en niños y en personas demenciadas.
Igualmente en algunas indicaciones, como para el estudio de determinadas enfermedades nerviosas u otras patologías, se emplea contraste intravenoso, gadolinio-DTPA. Para ello se coloca al paciente un acceso venoso por el que se introducirá dicho contraste.
Normalmente este tipo de estudio suele durar una hora, aunque a veces puede prolongarse algo más.
Indicaciones
Esta prueba diagnóstica permite visualizar distintos órganos y tejidos del organismo, por lo que sus indicaciones son varias dependiendo de la zona examinada.
Cuando está indicada para valorar columna vertebral, la resonancia magnética (RM) permite ver mejor los tejidos blandos, es decir, todos los componentes de la columna vertebral que no son hueso, como el disco intervertebral, la médula espinal, las raíces nerviosas, etc. Por tanto, es indicada cuando se sospeche hernia discal, o para valorar discopatías, ante sospecha de fractura vertebral o daño medular, en pacientes con pérdida progresiva de fuerza en piernas con alteración del control de esfínteres y alteraciones sensitivas, en casos de tumores o abscesos medulares, etc.
Cuando está indicada la resonancia magnética para valorar el cerebro o tejido nervioso, está proporciona imágenes detalladas del tronco del encéfalo y de la zona posterior del cerebro, la cual es difícil de observar mediante la tomografía axial computerizada (TAC). Observa estos tejidos desde múltiples planos sin obstrucción por parte de los huesos superpuestos, permitiendo el estudio y diagnóstico de múltiples trastornos neurológicos. También puede evaluar el flujo sanguíneo y el flujo del líquido cefalorraquídeo, y puede distinguir tumores u otras lesiones de los tejidos normales. Por ello, es que algunas veces se utilice para evitar los peligros de una angiografía. En general, algunas de las patologías en las que está indicada esta prueba son: sospecha de tumores o masas cerebrales, sospecha de anomalías cerebrales o malformaciones arteriovenosas, sospecha de hemorragias o infartos cerebrales, sospecha de infecciones o abscesos cerebrales, etc.... También es recomendable realizar en muchas enfermedades neurológicas o psiquiátricas del tipo de demencias, enfermedad de Parkinson, en estudios epilépticos, en la hidrocefalia normotensiva, etc. Igualmente es útil para el diagnóstico de enfermedades desmielinizantes, tales como la esclerosis múltiple.
Cuando la resonancia magnética es usada para estudiar el corazón, proporciona imágenes detalladas del mismo y de los vasos sanguíneos, y puede diferenciar tejidos de la sangre en movimiento. También puede diferenciar entre el músculo cardíaco y los tejidos circundantes, y clarificar hallazgos de radiografías o TAC previos. Es buena para mostrar el corazón con imágenes desde múltiples planos. También es útil en el diagnóstico de anomalías congénitas, crecimientos anormales y tumores. Igualmente, puede suministrar información adicional cuando un ecocardiograma no es claro, ya que el aire y el hueso no interfieren con la toma de imágenes. Además proporciona una vista más amplia y una mejor resolución espacial que un ecocardiograma. Algunas de las enfermedades para las que está indicada son: trastornos de las válvulas cardíacas, estudios de derrames pericárdicos, estudio de tumores cardíacos o con invasión de los vasos sanguíneos, estudio de anomalías congénitas del corazón o estudio de fibrosis o cicatrización del músculo cardíaco, para evaluar la extensión de la necrosis del músculo cardíaco después de un infarto, etc....
Por otra parte, esta prueba también se puede realizar cuando se quiera estudiar el tórax o el abdomen de forma más detallada. Proporciona imágenes sin la obstrucción por parte de los huesos de estas zonas. Se puede usar para aclarar hallazgos hechos en procedimiento previos con rayos X o TAC. También permite mostrar las estructuras torácicas o abdominales desde múltiples planos. Ayuda en el diagnóstico de posibles crecimientos anormales de los órganos, y puede brindar información acerca del desarrollo de tumores torácicos o abdominales. Una resonancia magnética muestra claramente los ganglios linfáticos y los vasos sanguíneos, e igualmente puede evaluar el flujo sanguíneo. Por ello es que algunas veces se utiliza para evitar los peligros de una angiografía. En general, esta técnica nos permite estudiar y diagnosticar algunas de las siguientes enfermedades: obstrucción de alguna vena o arteria, estudio de algunos problemas renales, evaluar la extensión de algunos cánceres o masas, estudiar los órganos abdominales (bazo, hígado, etc..), así como posibles infecciones a ese nivel, etc.
Instrucciones y cuidados
Por lo general, no se necesitan exámenes preparatorios, dietas ni medicamentos, aunque en ocasiones se le solicita a la persona abstenerse de comer durante un período de 4-6 horas previas al examen.
El día de la exploración el paciente debe desprenderse de todos sus objetos metálicos y de las tarjetas de crédito, debido al campo magnético que las desactiva. También se le preguntará si tiene algún implante metálico, y firmará un consentimiento informado donde manifiesta que no es poseedor de ninguno en su cuerpo.
Igualmente previo a la prueba se recomienda acudir sin maquillaje, sombra de ojos, rimmel, laca, aerosoles analgésicos, etc, ya que puede afectar mucho la calidad de la imagen y puede producir irritación local.
Psicológicamente conviene preparar a la persona para lo siguiente:
Tendrá que permanecer inmóvil durante un largo período de tiempo, normalmente, de 30 a 60 minutos con breves descansos.
Puede experimentar cierta incomodidad por estar tumbado en una superficie rígida durante tanto tiempo.
Puede experimentar cierta claustrofobia al permanecer dentro de la máquina. Si el individuo es propenso a la claustrofobia o a los temblores, puede ser conveniente que se le administre un tranquilizante o algún otro fármaco antes de someterse al escáner.
Puede escuchar un ruido seco y continuo durante toda la exploración. Este ruido puede desconcertar al principio.
Por todo lo anterior, en aquellos casos donde se prevé que el paciente se va estar moviendo, no se realiza, dado que la técnica es muy sensible a los movimientos. Por ello, es que se pide una completa colaboración durante su realización.
No hay necesidad de cuidados posteriores tras la prueba, a menos que el paciente haya sido sedado, y normalmente puede reanudar su dieta, actividad y medicamentos normales tras el procedimiento.
Riesgos y complicaciones
Se trata de una prueba indolora, que no emite ningún tipo de radiación peligrosa, por lo que no surgen complicaciones posteriores.
Contraindicaciones
Si el paciente es portador de un marcapasos cardíaco o de grapas quirúrgicas para aneurismas cerebrales, en principio, está contraindicado este estudio. Igualmente en aquellos pacientes con estado general muy crítico, la realización de la prueba puede ser desaconsejada, por la dificultad para la monitorización dentro del aparato.
En los casos de pacientes con fiebre, anemia hemolítica, crisis epilépticas o mujeres embarazadas es necesario una valoración individual de cada caso, y en función de ello pudiera considerarse contraindicada su realización.
En general, la relación de objetos que pueden contraindicar o interferir un examen de resonancia magnética es:
Presencia de grapas quirúrgicas.
Prótesis ortopédicas, de oído, de globo ocular, dental, vascular, biliar, cardiaca.
Suturas o catéteres metálicos.
Presencia de dispositivo intrauterino o diafragma.
Existencia en el interior del cuerpo de trozos de balas, perdigón, metralla, u algún tipo de esquirla metálica ocular u orbitaria.
Válvulas de derivación.
Filtros vasculares.
Alambres de embolización.
Presencia de neuroestimulador.
Existencia de tatuaje.
Presencia de estimulador de crecimiento óseo.
Última actualización: del 2006
Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid