La articulación temporomandibular (ATM), al ser una articulación bastante compleja, puede dar un amplio y variado cuadro de alteraciones.
Recordemos que la articulación se produce entre el hueso mandibular (a través de sus dos extremos llamados cóndilos, uno derecho y otro izquierdo) y el hueso temporal (en la zona de las fosas y las eminencias temporales). Para hacer que las superficies articulares tengan un engranaje perfecto existe un menisco que las relaciona (es el disco articular). Asimismo, las superficies articulares están recubiertas de un cartílago y los espacios articulares están llenos de un líquido lubrificador (el líquido sinovial) que es producido por la misma "bolsa" fibrosa que recoge toda la articulación (la cápsula articular).
Para que las ATM funcionen son necesarios además una serie de ligamentos y de músculos (destacaremos los músculos masetero, temporal, pterigoideo interno y pterigoideo externo).
Dado que las articulaciones temporomandibulares engloban un complejo sistema compuesto de huesos con su recubrimiento articular, disco, cápsula (con su líquido sinovial), ligamentos y músculos, cualquier problema o alteración en alguno o varios de estos elementos puede conducir a un trastorno articular. Como algunos de los elementos citados no son propiamente articulares pero sí pueden ser causa de alteraciones en relación con la ATM, se conoce a las alteraciones de la articulación y complejos asociados como trastornos temporomandibulares o trastornos craniomandibulares.
Para terminar de explicar la complejidad a este sistema de dos articulaciones, debemos decir que algunos autores consideran una tercera articulación que afecta a la mandíbula: Es la oclusión dentaria entre las arcadas superior e inferior. Una buena función oclusal favorecerá que el resto del sistema de articulaciones se mantenga saludable.
Los síntomas posibles que acompañan a los trastornos temporomandibulares son:
Los trastornos temporomandibulares pueden clasificarse de la siguiente forma (según J.P. Okeson):
Última actualización: del 2006
Dr. Juan Pedro Moreno Fuxá