Las convulsiones o crisis son contracciones involuntarias y enérgicas de la musculatura con orígenes muy diversos: epilépticas, febriles, por falta de un adecuado aporte de oxígeno, infecciosas, por toxinas, por alteraciones metabólicas, etc... Las convulsiones febriles son las crisis más frecuentes en la infancia, ocurren típicamente entre los 9 meses y los 5 años de edad, siendo raras, aunque no inexistentes, fuera de estas edades. Se caracterizan por aparecer con temperaturas en rápido ascenso a 39-40ºC, por persistir entre pocos segundos y 10-15 minutos y por acompañarse de una fase de somnolencia posterior a la crisis, de la que el niño se recupera sin problemas. Durante la crisis el niño suele realizar movimientos de contracción y relajación muscular y presentar desconexión del medio (no es consciente de lo que ocurre a su alrededor). Aproximadamente el 30% de las veces el niño vuelve a tener otra convulsión febril y alrededor del 10% presenta más de 2 crisis en posteriores procesos febriles. En ocasiones las convulsiones febriles se catalogan de atípicas o complejas cuando no siguen exactamente el patrón descrito anteriormente. Es el caso de crisis que duran más de 15 minutos, o que se repiten en un mismo día o que se acompañan de alteraciones neurológicas o electroencefalográficas en el período postcrítico. Los niños que presentan estas crisis tienen mayor riesgo de desarrollar epilepsia, sobre todo si hay antecedentes familiares de convulsiones febriles, si ocurre antes de los 9 meses o si existen alteraciones neurológicas o retraso psicomotor (el 9% de estos niños presentarán epilepsia en el futuro, frente al 1% de los niños con convulsiones febriles típicas y sin otros factores de riesgo sobreañadidos).
Ante un episodio convulsivo febril lo esencial es mantener la calma e iniciar medidas para lograr el descenso de la temperatura. Si al llegar al hospital persisten las convulsiones se le puede administrar diazepam (benzodiazepina con efecto anticonvulsivante). En casos de recurrencia ( más de 2 episodios) se puede dar diazepam al niño cuando comienza con fiebre, como medida preventiva.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.