Es un defecto congénito raro, que afecta a 1:120000 varones y 1:450000 mujeres, en el que la abertura uretral se abre dorsalmente.
En los hombres con epispadias, la abertura de la uretra generalmente se encuentra en el extremo o al lado, en vez de estar en la punta del pene, aunque es posible que la uretra esté abierta a lo largo de todo el pene. En las mujeres, la abertura está usualmente entre el clítoris y los labios, pero puede estar en el abdomen.
Las causas del epispadias son desconocidas, pero se cree que está relacionado con el desarrollo inadecuado del hueso púbico. A menudo, esta condición puede estar asociada con la extrofia vesical. Aunque, se puede presentar sola.
En los hombres podemos objetivar pene corto y ensanchado con encordamiento que condiciona una curvadura anormal del mismo, y en las mujeres clítoris bífido y labios rudimentarios. En ambos puede evidenciarse abertura anormal de la sínfisis del pubis, extrofia vesical, ensanchamiento del hueso púbico, incontinencia urinaria, infecciones urinarias de repetición y nefropatía por reflujo.
Se recomienda la reparación quirúrgica del epispadias. Se requiere cirugía para corregir la incontinencia, extirpar los cordones para enderezar el pene y prolongar la uretra hasta el glande. La reparación del esfínter urinario no ha tenido mucho éxito, por lo que puede presentarse incontinencia urinaria persistente aún después de múltiples cirugías. La extirpación de los cordones y la uretroplastia de avance del meato en general tiene unos resultados cosméticos y funcionales aceptables. En aquellos que no es posible corregir la incontinencia puede ser precisa la ampliación vesical asociada a la implantación de un esfínter artificial.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.