Una madre puede decidir no iniciar la lactancia o suspenderla por distintos motivos como enfermedad, toma de fármacos, problemas laborales o, simplemente, no querer dar el pecho. Para potenciar la supresión de la producción de leche, ya disminuida por la ausencia de su principal estímulo, la succión, se pueden administrar diferentes fármacos a la madre. Los fármacos más utilizados disminuyen la prolactina, hormona que estimula la secreción láctea. También pueden ayudarse con medidas físicas: aplicación de hielo local, sujetadores adecuados,...
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.