Todas las pieles necesitan mascarillas. Las mascarillas penetran a niveles donde los productos de uso diario de belleza no lo hacen, proporcionando ayuda, no solo a las capas superficiales de la piel sino también a las capas más profundas de la epidermis.
Las mascarillas, como el resto de productos dedicados a la belleza de la piel, deben adaptarse a tu tipo de piel y a tus necesidades especiales para ayudarte a mantener una piel saludable y bella.
Las mascarillas son el método más sencillo de ofrecer tratamientos profundos a la piel.
Antes de aplicarte la mascarilla, tu piel debe estar limpia. Después, la crema debe extenderse con movimientos rotativos siguiendo la dirección de los músculos de la cara y siempre en dirección ascendente. De 10 a 15 minutos de aplicación bastan para obtener los resultados perseguidos.
Aunque el mercado ofrece numerosos tipos de mascarillas diseñados para cualquier tipo de piel, te informamos de las más habituales.
Última actualización: del 2009
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