
El concepto actual de salud, que va mucho más lejos que solamente la ausencia de enfermedades, se define como un estado de bienestar físico y psíquico buscando la calidad de vida de la persona. Por este motivo presenta en la mujer unas connotaciones muy especiales al incluir, lógicamente, todos los aspectos relacionados con la maternidad.
En este sentido, aparte de la medicina asistencial ante la enfermedad o lesión declarada, la Medicina Preventiva tiene un campo de gran importancia que incluye aspectos generales, dietéticos y de modos de vida, así como la prevención de enfermedades comunes al varón, como pueden ser la diabetes, coronariopatías, etc… y aspectos específicos de la mujer para prevenir enfermedades propias de la misma, fundamentalmente relacionadas con patologías ginecológicas y de la mama y, como decíamos antes, todo lo relacionado con la maternidad.
En este aspecto son muy importantes los Programas de Planificación Familiar , los cuales presentan un doble objetivo. Uno general, en cuanto a conseguir una sexualidad sana y que evite las enfermedades de transmisión sexual y otro específico, en relación con el control responsable de la descendencia de la pareja.
En los casos en que se busque la descendencia no conseguida de la pareja, el Programa debe ser un paso previo a otras técnicas o procedimientos más complejos relacionados con el diagnóstico y tratamiento de una posible infertilidad y que pueden llegar a incluir técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro.
En el sentido contrario, cuando se quiera evitar la descendencia, el Programa permite, a través de la consulta y control por el especialista, la aplicación de técnicas anticonceptivas. Estas técnicas pueden ser definitivas mediante procedimientos quirúrgicos de escasos riesgos y molestias para el paciente, como son la ligadura de trompas mediante laparoscopia o la vasectomía de la pareja. La anticoncepción también se puede conseguir de forma temporal mediante fármacos o medios mecánicos (DIU, diafragma e incluso preservativos) prescritos, igualmente, por el especialista.
En las mujeres embarazadas se deben extremar los cuidados y medidas de prevención con controles periódicos del especialista sobre la futura madre y el feto.
Mediante ecografías que permitan valorar el desarrollo somático del feto y que básicamente se deberían realizar:
Monitorizaciones fetales, las cuales deben realizarse a partir de la 36 semana.
Estas medidas se complementan con los Programas de Preparación al Parto a partir del segundo trimestre del embarazo y que mediante técnicas respiratorias y de relajación, gimnasia prenatal, psicoterapia de grupo e información a la futura madre sobre el proceso biológico de su maternidad, buscan que ésta se encuentre preparada física y psicológicamente para el momento del parto.
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Última actualización: del 2008
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