Ambos son debidos a retención quística de queratina ( proteína presente en la piel, las uñas y el pelo) en la capa más superficial de la piel, la epidermis. Son también lesiones benignas muy frecuentes: el 40% de los lactantes tienen milios y el 85% perlas de Epstein ( aunque pueden surgir en todas las edades)
Consiste en múltiples y pequeños quistes superficiales de color blanco perlado opalescente, de 1 a 2 mm de tamaño. Los que se localizan en frente, mejillas y nariz se denominan milios, su equivalente intrabucal, en paladar y encías, se conoce como perlas de Epstein. Ocasionalmente aparecen en el pene y en zonas de traumatismo.
La hiperplasia sebácea se distingue de los milios porque es más amarillenta que blanquecina, al revés que los milios.
Su evolución natural es hacia la desaparición durante las primeras semanas de vida, desprendendiéndose espontáneamente. En caso de que aparezcan sobre cicatrices o lugares de traumatismo, se eliminará la cubierta suavemente para luego extraer el contenido con una aguja fina.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.