Los estudios que se han realizado demuestran un efecto protector de la fibra contra el cáncer, fundamentalmente contra el cáncer de colon, recto y mama. En todos los estudios sólo se considera la fibra total ingerida, independientemente de sus componentes o de donde provenga.
Estudios observacionales y de casos control objetivan un efecto protector de la fibra contra el cáncer de colon y recto, sin embargo, estos estudios no pueden llegar a discriminar si el efecto protector se debe sólo a la fibra o a otros nutrientes inherentes a dietas ricas en fibra.
Parece que uno de los mecanismos de prevención de la fibra en el cáncer de colon es la aceleración del paso de los alimentos por el tubo digestivo, impidiendo que el tiempo de contacto de las bacterias con el bolo intestinal sea excesivo, lo que daría lugar a producción de moléculas denominadas radicales libres que pueden originar daños en el material genético de las células del epitelio intestinal produciendo la aparición de células cancerosas.
En cuanto al mecanismo de prevención de la fibra en el cáncer de mama, el efecto protector se deriva de la unión de la fibra con carcinógenos intestinales y con hormonas femeninas endógenas en el ciclo entero-hepático, facilitando su eliminación con las heces.
En el análisis de los factores dietéticos que tienen relación con el cáncer, hay que tener en cuenta que, a demás de una dieta saludable rica en frutas, verduras y fibra, existen ciertos alimentos necesarios para cubrir correctamente los requerimientos nutricionales del individuo que, consumidos en exceso, pueden resultar dañinos al promover la formación del cáncer.
Última actualización: del 2008
Ovidio Hernando Requejo.