Olfatometría subjetiva
Es la prueba o conjunto de pruebas que sirven para detectar alteraciones cualitativas y cuantitativas de la olfacción.
La olfatometría es una exposición a una serie de olores con unas puntuaciones a distintas escalas que realiza un mapa sensorial del paciente.
Las fosas nasales presentan dos tipos de percepción:
Existen aproximadamente 200 causas de alteración del olfato, desde causas de obstrucción nasal (transmisión) a causas neurológicas (percepción). También hay unos 40 fármacos que pueden alterar la olfacción.
Las alteraciones olfatorias pueden ser:
Las pruebas olfatorias pueden dividirse en tres grupos.
Se requiere una sala adecuada. El paciente debe estar sentado, aislado de ruidos o distracciones que le impidan concentrarse, y en un ambiente adecuado de temperatura y humedad. Se le explica lo que se va a hacer.
Se le pide que se realice primero una limpieza nasal.
Debe respirar tranquilamente, con normalidad, e intentar no preocuparse por si sabe o no lo que huele.
Se puede realizar para cada fosa nasal (tapando la otra fosa) o para ambas fosas.
Se pueden utilizar:
Se utilizan:
El modelo semisólido (modelo HMB-HCP, desarrollado en Hospital Municipal de Badalona y Hospital Clinic de Barcelona) consta de 24 sustancias olorosas (20 para el nervio olfatorio, 4 para el nervio trigémino, y una ampliación para el estudio del gusto), que siguen los patrones organolépticos de la industria de la alimentación, cosmética y perfumería. Están conservados en medio semisólido y cierre hermético, siguiendo la configuración sensorial de similitud con las sustancias naturales.
Las sustancias le son presentadas al paciente a un centímetro de la fosa nasal o de ambas, sin tocar la piel, momento en que el paciente debe realizar inspiraciones constantes, normales y relajadas.
Para cada olor el paciente debe responder SI o NO a cuestiones sobre detección, características y memoria: ¿huele usted algo?, ¿es intenso?, ¿es irritante?, ¿es fresco?, ¿es agradable?, ¿lo había olido antes?, ¿sabría decir que está oliendo?. Luego debe responder sobre la identificación: para ello se le propone escoger entre cuatro respuestas posibles.
No requiere.
Sensaciones olorosas.
Valoración de la función del olfato, en la detección de enfermedades que cursan con alteraciones olfatorias, y en el seguimiento de terapéuticas farmacológicas y quirúrgicas.
Está contraindicado cuando existe hipersensibilidad a alguno de los productos utilizados y la no colaboración del paciente.
Cualquier exploración olfatoria presenta inconvenientes, parcialidad de datos y resultados discutibles. Las olfatometrías de aplicación en la clínica diaria nos aportan datos objetivos a partir de datos subjetivos.
No debe ser la única técnica diagnóstica ante un defecto de olfacción. Se debe complementar con la anamnesis, exploración física ORL y otras exploraciones.
Última actualización: del 2006
Dr. Carlos Domingo Carrasco.