La inflamación infecciosa de las articulaciones y el hueso se conoce como osteoartritis infecciosa. En los recién nacidos suele acompañar a la sepsis o ser secundaria a la entrada accidental de bacterias al extraer sangre del talón.
Produce pseudoparálisis (falta de movilidad de la articulación por dolor, no por incapacidad), dolor evidente al mover la zona afecta, además de enrojecimiento de la piel suprayacente. Los huesos más frecuentemente afectados son el fémur y el húmero.
El tratamiento es, por supuesto, la administración de antibióticos.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.