Patología urológica poco frecuente que consiste en una erección prolongada y persistente, no acompañada de deseo sexual. Existen dos tipos bien diferenciados en cuanto a los síntomas y a las consecuencias. En el llamado de "bajo flujo", se produce una imposibilidad para el vaciamiento de la sangre del pene tras la erección, por lo que ésta se mantiene. Es muy doloroso y representa una urgencia, pues si la sangre no es evacuada en unas 48 horas las lesiones producidas pueden provocar impotencia. Es el tipo más frecuente (aún así es una patología rara), y aparece secundariamente al uso de inyecciones intracavernosas de sustancias vasoactivas (para el tratamiento de la disfunción eréctil), como efecto secundario de algunos fármacos, por algunos tipos de leucemias, tumores de pene, próstata, vejiga, colon o algunas infecciones. El otro tipo es el llamado de "alto flujo", debido a un aumento del flujo de sangre al pene de forma persistente, que impide que el pene quede fláccido. Normalmente la causa es un traumatismo y suele ser indoloro. No requiere una actuación tan urgente dado que su pronóstico, en cuanto a la función eréctil posterior, es bueno.
Última actualización: del 2006
Natalia Pérez Romero.Médica Residente Urología.Hospital Clínico San Carlos.Madrid.