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Pruebas Diagnósticas

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Pruebas de alergia cutánea

Nombres alternativos

Pruebas cutáneas de contacto, pruebas de alergia en la piel.

Concepto

Se denomina como reacción alérgica a aquella que se desarrolla por nuestro sistema inmune tras el contacto con una sustancia denominada como alérgeno. Existen muchas manifestaciones sintomáticas de la alergia, que además afectan a diferentes tejidos y órganos de diversos aparatos en el organismo. Muy a menudo, las reacciones alérgicas se presentan como una serie de signos objetivos en la piel, lo cual sirve para identificar que se ha desarrollado una reacción alérgica. Otros síntomas pueden ser el enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, eliminación de líquido mucoso por la nariz (rinorrea), estornudos frecuentes, dolor de cabeza, asma, y muchos más.

Debido a la traducción clínica que las reacciones alérgicas presentan en la piel, las pruebas cutáneas de la alergia van a formar una parte muy importante de su arsenal diagnóstico. Así, estas pruebas van a intentar reproducir sobre la piel una reacción alérgica, mediante estimulación con diferentes sustancias. Esto va a permitir demostrar experimentalmente la reacción alérgica, e identificar el alergeno causante.

Cómo se realiza la prueba

La prueba se suele realizar en un centro de alergología o de inmunología. En general existen dos tipos de pruebas cutáneas. En ambos casos el estudio se basa en someter una región de la piel, generalmente el antebrazo, brazo o espalda, a la exposición de diferentes concentraciones de la sustancia a la que se supone que uno es alérgico. También se pueden usar diversas baterías con los alérgenos más frecuentes, para intentar investigar cuál es realmente la sustancia causante de la alergia. Además se suele colocar también un control positivo (con histamina), que en cualquier persona desarrolla la reacción, y un control negativo (con suero salino), donde en ninguna persona se desarrollaría la reacción.

El primer test cutáneo es el denominado como “prick test”, el cual se basa en la colocación de una gota del alérgeno a probar sobre la piel. Posteriormente se suele rascar o perforar esa zona de la piel para que el alérgeno penetre en la piel. El otro sistema utilizado en las pruebas cutáneas es lo que se conoce como el “test intradérmico”. En este caso la sustancia alérgica se inyecta directamente en la capa más superficial de la piel.

En los dos métodos se debe esperar unos 20 minutos para que se desarrolle la reacción cutánea, la cual suele manifestarse, en el caso de ser positivo, como una lesión cutánea sobreelevada rodeada de una piel enrojecida. Es lo que se denomina como “habón”. En el caso del control positivo con histamina siempre se desarrollará el habón, y en el caso del control negativo con suero no habrá habón. Esto permite valorar si la lesión ocasionada por el alérgeno está más cerca del control positivo o del negativo, y, de este modo, poder hacer una valoración más concreta.

Preparación para el examen

Previo a la prueba no debe hacer uso de antihistamínicos ya que puede interferir con el correcto resultado de la prueba. Por el resto no debe llevar ninguna preparación adicional.

Es conveniente comentar con su médico los síntomas que usted presenta, así como sus antecedentes generales y de otras alergias. Conviene indicar a su médico cuál es la medicación que usted consume habitualmente.

Lo que se siente durante la prueba

Durante el desarrollo de la prueba puede notarse una sensación molesta en la zona de punción del alérgeno en la piel. Si se desarrolla un habón suele notarse sensación de picor y calor localizado en esa zona.

Después de terminar la prueba usted puede hacer vida normal.

Razones por las que se realiza la prueba

En general las pruebas cutáneas se llevan a cabo para demostrar que una serie de síntomas suponen realmente una reacción alérgica, y cuál es el agente concreto causante de dicha reacción.

Así estas pruebas se indican en niños y adultos que presenten síntomas de alergia como enrojecimiento de ojos, lagrimeo, congestión nasal, asma, urticaria o reacción anafiláctica demostrada, entre otros.

Valores normales

Lo normal es que el control positivo desarrolle una reacción habonosa, y, tanto el alérgeno inyectado como el control negativo, no desarrollen una reacción alérgica.

Significado de los resultados anormales

En general cuando una sustancia desarrolla una reacción alérgica en la piel suele significar que existe una reacción al contacto con esa sustancia. Eso no significa necesariamente que los síntomas que el paciente refleje se deban obligatoriamente al contacto con esa sustancia, en ocasiones, se da un resultado positivo a sustancias a las que, por lo general, no tenemos contacto. Por ello, serán la historia clínica recogida por el médico, y una exploración física detallada, los instrumentos más útiles para conocer si la reacción alérgica demostrada por las pruebas de contacto, es fiel reflejo de los síntomas que el paciente refiere. En ese caso se podría aceptar que el alérgeno que ha dado positivo es la causa de la alergia del paciente.

Cuales son los riesgos

En general las pruebas cutáneas no suelen presentar complicaciones, sin embargo, en ocasiones puede existir una hipersensibilidad extrema por parte del paciente y desarrollarse una anafilaxis, lo cual implica un mayor riesgo. Afortunadamente esto no suele ocurrir dado que la cantidad de alérgeno y la localización del contacto no suele ser suficiente como para desarrollar más síntomas que un habón.

Consideraciones especiales

Las pruebas cutáneas de contacto no siempre son exactas. En ocasiones pueden existir falsos negativos, donde el paciente no ha reaccionado en el ensayo cutáneo, pero en una situación real sí reacciona. Además puede existir que en un mismo paciente en dos periodos diferentes de positivo y negativo a la prueba. A veces la prueba puede ser positiva, pero el paciente al contacto con el alérgeno en situación real, no reacciona.

Última actualización: del 2008

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Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid
Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médica Residente de Geriatría. H.C.San Carlos.Madrid.
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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