El sueño es parte fundamental en el desarrollo del niño y se debe educar al lactante para la adquisición de hábitos de sueño correctos en sus primeros años de vida. El patrón de sueño varía con la edad:
- Los recién nacidos duermen una media diaria de 16 a 20 horas en períodos de sueño de 1 a 4 horas separados por intervalos de vigilia de 1 a 2 horas de duración. Estas horas en que duermen se reparten por igual durante el día y la noche.
- Entre los 0 y los 3 meses duermen unas 15 horas al día en períodos de sueño de 3 a 4 horas, fundamentalmente por la noche. A los 3 meses comienzan a desarrollar la capacidad de dormirse por sí solos.
- A los 4 meses duermen una media de 14 horas y a los 6 meses de 13 en períodos de 6 a 8 horas.
- Entre los 7 y los 12 meses duermen unas 11 horas al día, concentradas por la noche, aunque con una siesta de 2 a 4 horas por el día. Esta concentración nocturna de sueño se suele lograr a los 9 meses.
Es necesario tener claras las normas básicas para una adecuada higiene del sueño y aplicarlas a diario y con firmeza para no enviar mensajes contradictorios al niño.
1) Facilitarle la diferenciación entre sueño y vigilia, que suele aparecer entre las 6 semanas y los 3 meses, dejando la casa a oscuras y silenciosa por las noches e iluminada y con ruído durante el día.
2) Crear rutinas a la hora de acostarle: hacerlo siempre a las mismas horas y tras ciertas actividades que lo relajen como, por ejemplo, el baño.
3) Darle algo ligero que comer antes de dormir (un biberón de leche).
4) No permanecer junto al niño hasta que se duerma, sino dejarlo un rato antes en la cuna para que aprenda a dormirse solo.
5) Asegurar ciertas condiciones ambientales en la habitación como silencio, oscuridad (si tienen miedo puede dejarse alguna luz tenue), temperatura agradable de unos 20 grados, atmósfera limpia y ventilada, etc..
Los problemas de sueño más frecuentes en los lactantes menores de 1 año son los derivados de la incapacidad de conciliar el sueño por sí solos y de la aparición de despertares nocturnos frecuentes. En ambos casos los padres deben retirar gradualmente la ayuda para dormir hasta que sus hijos logren iniciar el sueño solos y mantenerlo a lo largo de la noche.
Última actualización: del 2006
Marta Bueno Barriocanal.