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Canal Salud

Pruebas Diagnósticas

Digestivo

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Tránsito intestinal y esofagogastroduodenal

Nombres alternativos

Radiografías con toma de Bario; tránsito gastrointestinal.

Definición

Las pruebas diagnósticas conocidas como tránsito intestinal y tránsito esofagogastroduodenal consisten en la realización de una serie de radiografías tomadas para examinar el esófago, el estómago y el intestino delgado (tránsito digestivo superior), las cuales son realizadas después de que la persona haya tomado una suspensión de bario (medio de contraste), que es un líquido que es visible a los rayos X. El bario es muy denso y aparece de color blanco en la placa de rayos X.

El propósito de este examen es diagnosticar posibles problemas anatómicos o funcionales existentes en estas áreas. Cuando lo que se pretende es examinar el tránsito gastrointestinal inferior, se recurre a la realización de un enema de bario (tránsito digestivo inferior).

Cómo se realiza la prueba

Este examen puede hacerse en un consultorio médico o en el departamento de radiología de un hospital. Es necesario para su realización un fluoroscopio, que es un tipo de equipo de rayos X que proyecta imágenes en un monitor, similar a una pantalla de televisión.

A la persona se le suministra una inyección de un medicamento que retarda temporalmente la actividad intestinal, para que de esta manera puedan tomarse las imágenes de las estructuras más fácilmente.

Posteriormente, se le da una toma de aproximadamente medio litro de una leche malteada que contiene una mezcla de bario. Tendrá que beber ese líquido blanco y espeso, el cual cubrirá las paredes del tubo digestivo de manera que se puedan ver en las radiografías.

El fluoroscopio (equipo de rayos X especial) rastrea el paso del bario a través del esófago, el estómago y el intestino delgado, y tomará distintas imágenes radiológicas de la persona en diferentes posiciones. Al paciente se le pide que se recueste sobre una camilla, o permanezca parado y erguido contra ésta, de manera que se puedan tomar las radiografías de forma más sencilla.

El estudio seriado estará compuesto de las siguientes radiografías:

  • Primero se toma una radiografía simple de todo el abdomen, previo a la ingesta de bario.
  • Posteriormente se toman radiografías del esófago completo, antero posterior y lateral.
  • En cuanto al estómago, se toman radiografías anteroposterior y en conjunto. También del píloro.
  • En el duodeno, se hacen radiografías oblicuas y en conjunto.
  • También se hacen radiografías del ileon terminal.

La duración de esta exploración, en el caso del tránsito esófagogastroduodenal, es de aproximadamente 15-45 minutos. Si lo que se realiza es un tránsito intestinal completo, la duración será de 2 horas aproximadamente.

Después de terminar el examen, es posible que el paciente tenga que esperar unos momentos mientras el radiólogo y el técnico se aseguran que las imágenes obtenidas contienen toda la información necesaria, siendo posible a veces que se tenga que repetir algunas radiografías.

Preparación para el examen

Para poder obtener unos buenos resultados en las imágenes radiológicas y llegar a un diagnóstico más correcto, es primordial que el paciente vaya adecuadamente preparado para la realización de la prueba diagnóstica.

La persona debe restringir la dieta durante 2 ó 3 días antes del examen y probablemente se le solicite no fumar ni comer durante un período de tiempo previo. Generalmente se pueden tomar los medicamentos orales, sin embargo habrá que verificar siempre con el médico cualquier restricción en la dieta o en los medicamentos. Nunca se debe suspender ni disminuir el consumo de éstos sin consultar antes.

Se recomienda una dieta baja en residuos en los días anteriores, lo cual significa que no podrá tomar o se evitará: los productos lácteos, las sopas, huevos y tortillas, verduras o patatas, las carnes grasas o carnes de caza y embutidos, el pescado azul o pescado en salsa, el pan, los pasteles o dulces, las bebidas alcohólicas, etc. Los alimentos que si son permitidos y si se podrá tomar son: caldos de verdura filtrado, pastas, carnes magras y pescado blanco sin salsa, las galletas sin fibra, las infusiones, el agua sin gas, etc.

Normalmente, en las 24 horas antes y hasta después de la exploración, la alimentación será exclusivamente líquida: agua, zumos filtrados, caldos, infusiones. Esto es especialmente importante tras la realización de la prueba, para conseguir una correcta eliminación del contraste administrado.

No obstante, el ayuno será completo en la noche previa, si la prueba se realiza en la mañana, o durante la mañana si la prueba se realiza en la tarde, tiempo en el paciente no podrá ni comer ni beber nada.

Además, la persona debe despojarse de todas las joyas antes del examen y de todos los artículos de metal que posea. También de la ropa con cierres o broches metálicos que puedan aparecer y oscurecer las imágenes radiológicas.

Lo que se siente durante la prueba

Los rayos X no causan molestias, pero la leche malteada de bario tiene una textura espesa y calcárea que puede provocar nauseas mientras se está ingiriendo.

Razones por las que se realiza el examen

El propósito de este examen es detectar anomalías anatómicas o funcionales en el esófago, estómago o intestino delgado. Por lo tanto, puede estar indicada su realización en los siguientes casos:

Cuando se sospecha patología a nivel esófago-gástrico, como:

Cuando se sospecha patología a nivel intestinal superior, como:

Valores normales

Para poder interpretar correctamente esta prueba diagnóstica, es importante que la persona que la realiza sea buena conocedora de la anatomía y funcionamiento del tracto digestivo superior. De esta forma, todo lo que no forme parte de la anatomía natural del tubo digestivo o de su forma de funcionar será interpretado como dato patológico.

Significado de los resultados anormales

Cuando se detecta algún tipo de alteración anatómica o funcional en las imágenes realizadas, habrá que valorarlas respectivamente dentro de un contexto clínico, y con frecuencia ponen en alarma de alguna patología tanto benigna como maligna en el tubo digestivo, que habrá que estudiar mediante la realización otras pruebas de imagen, como la endoscopia.

El inconveniente del tránsito esofagogastroduodenal o intestinal es que no es posible tomar muestras o biopsias de los tejidos durante su realización, para un posterior estudio microscópico, a diferencia de la endoscopia que si lo permite.

Cuales son los riesgos

Aunque el bario es una sustancia inerte que no se absorbe a la sangre y que por tanto no puede producir reacciones alérgicas, si se ha visto algún caso poco frecuente de picores, urticarias o hinchazón de los párpados después de realizar un tránsito esofagogastrointestinal. No obstante, las probabilidades totales de que aparezcan complicaciones importantes son extremadamente raras.

El bario puede causar estreñimiento y se debe consultar al médico si éste no pasa a través del sistema digestivo en 2 ó 3 días posteriores al examen. No obstante, lo normal es que la persona presente deposiciones blancuzcas durante algunos días después de la ingestión del preparado de bario.

Por otra parte, hay una baja exposición a la radiación, la cual ofrece un riesgo medible aunque pequeño de desarrollar cáncer. Los rayos X se vigilan y regulan para suministrar la cantidad mínima necesaria para producir la imagen. Es por ello, que los riesgos totales de la realización de esta prueba son bajos comparados con los beneficios.

Las mujeres embarazadas y los niños son más sensibles a los riesgos de la exposición a los rayos X. En el caso de las mujeres, si existe alguna posibilidad de que esté embarazada o si está amamantando, es importante que se comunique antes del procedimiento.

Después de la realización de la prueba no son necesarios cuidados especiales, se podrá hacer vida normal. Solo es necesario beber abundantes líquidos durante todo el día para eliminar mejor el contraste que se ha administrado y prevenir la aparición del estreñimiento.

Consideraciones especiales

Al no tratarse de una prueba totalmente inocua y sin complicaciones, el paciente debe estar bien informado de su realización y rellenar un consentimiento informado. Además, el estudio del tránsito esofagogastroduodenal debe realizarse después de otros procedimientos radiológicos, dado que el bario retenido puede opacar los detalles en otros exámenes radiológicos.

Entre sus posibles contraindicaciones, además de los propios de cualquier técnica que usa rayos X (contraindicada en los primeros meses del embarazo por los efectos nocivos de la radiación sobre el feto), se contraindica cuando hay sospecha de perforación en las áreas exploradas o justo después de realizar una biopsia. También se debe evitar esta prueba en los casos raros en los que la persona haya demostrado algún tipo de reacción alérgica a la sustancia a inyectar, por el riesgo de que se pueda desencadenar reacciones alérgicas severas y shock anafiláctico.

Última actualización: del 2008

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Eric J.García Lamberechts. Médico Residente Medicina Interna. H.C.San Carlos.Madrid
Ana Isabel Hormigo Sánchez. Médica Residente de Geriatría. H.C.San Carlos.Madrid.
@ y @ Contenidos y Consultoría S.L.

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