Veremos el tratamiento de las halitosis de causa bucal, pues son las más frecuentes (y las que nos ocupan). Las halitosis de causa sistémica se solucionan tratando las enfermedades generales causales.
El tratamiento y la prevención de la halitosis están muy relacionados, pues deben intentar prevenirse los episodios de mal olor y para ello se utilizan también armas terapéuticas de forma habitual.
La clave de la prevención de la halitosis está en la higiene y mantenimiento de la salud bucal. Pero también en la eliminación de agentes microbianos por medios químicos (agentes antimicrobianos): Vamos a estudiar los diferentes agentes antimicrobianos así como los medios para tratar el mal olor con agentes anti-volátiles, mixtos antimicrobianos / anti-volátiles, y enmascaradores.
El mecanismo de acción de este grupo de sustancias es eliminar los microorganismos causantes de la halitosis.
Tras una larga experiencia y muchos estudios respecto a las sales de este producto, a concentraciones de entre 0.12% y 0.2%, se podría considerar el antiséptico oral más efectivo.
Se ha probado su validez para eliminar o reducir el mal aliento incluso después de 8-10 horas después de su aplicación (tópica en colutorio al 0.2%). Disminuye los niveles de CVS (y con ello el mal olor) ya que mata las bacterias anaerobias productoras de los mismos.
Además de su acción bactericida por oxidación para las bacterias anaeróbicas (las productoras de los CVS), cabe la posibilidad de que estos agentes oxiden los sustratos sulfurados, los cuales ya no servirían a estas bacterias.
El objetivo en este caso es convertir los CVS en compuestos no volátiles. Existen sustancias que se combinan con los CVS y los precipitan, de tal manera que no huelen. Destacamos:
Estos productos pueden presentarse para la ingestión en forma de cápsulas, en cuyo caso llevan básicamente aceites, o para su utilización tópica, en forma de dentífrico, colutorio o chicle, en cuyo caso van formulados o buscan que se produzca una interfase agua-aceite.
Destacamos los siguientes:
Esta opción de tratamiento es un último recurso que podemos utilizar, sobre todo cuando los métodos anteriores no funcionaron o lo hicieron sólo parcialmente. Es en las halitosis de causa sistémica patológica en las que más utilidad puede tener, debido a que frecuentemente es difícil resolver el problema orgánico de base que origina la halitosis.
La gran desventaja del enmascaramiento es que no es un tratamiento etiológico, sino sintomático. Tienen una efectividad muy condicionada a la intensidad de la halitosis, y a corto plazo.
Entre los productos más destacados para disimular la halitosis está el mentol.
Última actualización: del 2006
Dr. Juan Pedro Moreno Fuxá