Los traumatismos en el área bucal pueden dañar los tejidos duros (dientes, huesos) y los tejidos blandos (labios, encías, lengua, ) de la boca. Son una patología que ha aumentado su incidencia en los últimos años debido a la generalización en la práctica de deportes (algunos de riesgo) así como al incremento de los accidentes de tráfico. También ha aumentado últimamente la proporción de los traumatismos entre el conjunto de patologías bucales, ya que ha ido disminuyendo la incidencia de caries de manera notable.
Los niños son un grupo de riesgo para con los traumatismos bucales. Sobre todo a determinadas edades, niños más inquietos o, en el caso de traumatismos dentales, aquellos niños con resalte incisivo aumentado (golpes en incisivos superiores).
Los traumatismos pueden afectar a: Dientes, huesos, tejidos blandos.
Vamos a describir más detalladamente los posibles tipos de traumatismos en los dientes. Pero no debemos olvidar que ante un impacto en el área bucal son los tejidos blandos los más delicados, al ser más lábiles, aunque su recuperación a veces es más sencilla, rápida e íntegra. Pueden producirse cortes, rozaduras, magulladuras, hematomas, quemaduras e incluso hasta necrosis, si los tejidos blandos se ven muy afectados.
Los huesos también pueden sufrir fracturas. Las fracturas a nivel de huesos maxilares más frecuentes son la fractura a nivel alveolar y la fractura a nivel de cuello condilar de la mandíbula. Cuando el golpe es en los dientes, puede fragmentarse una porción de alveolo a causa del impacto (el fragmento a veces incluye varios dientes). Los golpes en el mentón desde abajo y adelante hacia arriba y atrás, pueden hacer chocar los cóndilos de la mandíbula con el cráneo a nivel de la articulación mandibular. Esto en ocasiones resulta en una fractura en la porción mandibular más frágil, que son los cuellos de los cóndilos, una región ósea estrecha y delicada.
Describamos ordenadamente las posibles lesiones traumáticas de los dientes:
Los traumatismos normalmente se tratan de manera urgente, pues suelen tener signos agudos claros e ir ligados a situaciones aparatosas y estresantes (caídas, accidentes de tráfico). Pero no sólo presenta interés el cuadro agudo de los traumatismos, sino también sus consecuencias a medio y largo plazo. Por ello es muy importante el seguimiento por parte de un profesional.
No olvidar, ante cualquier traumatismo, mantener la calma en lo posible, no abandonar el diente si se ha caído (sobre todo si es un diente definitivo), y acudir cuanto antes al dentista y a posteriores revisiones.
Última actualización: del 2006
Dr. Juan Pedro Moreno Fuxá