Las úlceras por presión se definen como aquella lesión producida en la piel de cualquier parte del cuerpo como consecuencia de la compresión, generalmente prolongada, entre una superficie externa y un plano óseo.
El principal mecanismo de producción de las úlceras por presión viene implícito en su nombre, es decir, la presión que ejerce un plano duro externo sobre una prominencia ósea.
Es una necesidad la puesta en marcha de medidas de prevención que reduzcan al mínimo la incidencia de las úlceras por presión, dada la gran morbilidad, mortalidad y coste sanitario que esta patología conlleva.
El tratamiento de las úlceras por presión implica a todo el personal que atiende a ancianos: médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, celadores, cuidadores y también a los familiares