25/ Agosto /2008

Los estudios demuestran que los españoles tenemos malos hábitos para hidratarnos y aunque somos conscientes del riesgo que esto conlleva, no le damos la suficiente importancia.
La deshidratación es una pérdida excesiva de agua y sales minerales de un cuerpo. Se produce en situaciones de mucho calor, ejercicio físico y/o la falta de bebida.
Según un estudio, se ha observado que mas del 90% de la población española no se hidrata de manera adecuada. Sería necesario ingerir de 2 a 3 litros de líquido al día, pudiendo llegar a duplicarse ésta necesidad en verano debido al esfuerzo físico y al calor. Sin embargo un 60% afirma beber sólo cuando tienen sed. La sensación de sed indica una leve deshidratación, llamada voluntaria, ya que se ha perdido entre un 1-1.5% del agua del cuerpo.
El alcohol, por su efecto diurético, provoca deshidratación por lo que los expertos recomiendan no hacer uso de estas bebidas, tomarlas reducidas o combinarlas con agua.
Es aconsejable tomar bebidas de distinto tipo y sabor, ya que eso ayuda a mantener el nivel de hidratación gracias a que se toma una mayor cantidad de líquido.
La población que sufre un mayor riesgo de deshidratarse son los niños, personas mayores, deportistas o personas que practican un esfuerzo al aire libre y las embarazadas.
Un 97% de la población mayor de 65 años reconoce que no se hidrata adecuadamente y esto les puede llevar a padecer un deterioro cognitivo en el cerebro por sufrir un 5% de deshidratación.
Las personas que practican esfuerzos al aire libre, aunque más de un 80% conocen las consecuencias que provoca la deshidratación en la salud, más de un 90% no toma ningún tipo de medidas.
El perfil de persona hidratada después de varios estudios, corresponde a un hombre de clase media-alta que lleva una vida sana y sin patología asociada. Los hombres se hidratan un 3% más que las mujeres.
El personal sanitario debería ejercer un papel más importante en la educación sobre la hidratación de las personas ya que muchas de ellas afirman que si el médico les aconsejara beber más se lo tomarían más en serio.
Las recomendaciones de los expertos para hidratarse de forma correcta son:
Beber grandes tragos ya que se absorbe de forma más rápida el líquido.
Beber 2-3 litros diarios.
Beber antes de tener sed
Tomar bebidas isotónicas e intentar evitar el alcohol y las bebidas más azucaradas.
Los síntomas que presentamos cuando sufrimos una deshidratación son sequedad en las mucosas, nauseas, falta de fuerza y fatiga física y mental.
Debemos ser consciente de la importancia de hidratarnos y poner remedio tanto ayudando a los grupos que presentan un mayor riesgo como aplicándonos el cuidado a nosotros mismos.
Autor / fuente: Dirección Médica MAPFRE Caja Salud