02/ Julio /2008
El control habitual a la población se realiza tanto en las cifras de sistólica como diastólica. Sin embargo expertos del Reino Unido afirman que debido al envejecimiento de la población, la hipertensión sistólica está cada vez más extendida y cobra mayor importancia en los pacientes de ese grupo de edad.
El término hipertensión significa tensión arterial alta. La lectura que hace el profesional de su tensión se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y generalmente se da con 2 números. Por ejemplo, 140 - 90 (escrito como 140/90).
La presión sanguínea normal es 120/80 mm Hg o menor.
Las complicaciones conocidas de la hipertensión arterial son las cardiovasculares (arteriosclerosis, disección aortica, daño cerebral, ataque cardiaco), la insuficiencia renal ó la insuficiencia cardiaca, y los daños oculares, entre otras.
La revista “The Lancet” ha publicado un informe de 3 especialistas de Reino Unido y Suecia que recomiendan medir sólo la presión sistólica -y olvidarse de la diastólica- en los pacientes de más de cincuenta años. Según estos profesionales la presión sistólica aumenta con la edad, pero la diastólica sólo lo hace hasta los cincuenta años para descender después. Por ello no consideran este parámetro como indicativo de riesgo cardiovascular en dichas edades. Los autores reconocen, sin embargo, que para las personas de menos de cuarenta años, hasta un 40 por ciento de los pacientes con hipertensión sufren la de tipo diastólico mientras que en el grupo de edad de cuarenta a cincuenta años, son un tercio los que la sufren.
Con el fin de centrar el problema en la cifra sistólica por ser la que marca el futuro del riesgo para el paciente de más de 50 años, y por tanto simplificar las estrategias de tratamiento, los tres especialistas proponen que se mida sólo esta cifra de tensión arterial. Estos expertos afirman que, además, es una cifra más fácil de medir, el paciente se queda mejor con una sola cifra para recordar, y se simplifican los protocolos de los médicos para el control tensional.
De acuerdo con los estudios más importantes, el riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta a partir de cifras sistólicas de 115 mmHG, y la recomendación mayoritaria es no llegar a los 140 mmHG.
Autor / fuente: Dirección Médica MAPFRE Caja Salud